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Confiar en un mundo híper-conectado

Por Luis Álvarez, CEO de BT Global Services

 

En 2015, el Barómetro de Confianza de Edelman encontró que el sector de la tecnología es más confiable que cualquier otro. Y los clientes construyen esa confianza con notable rapidez.

 

En el mundo “real” lleva su tiempo generar confianza. Pero en el mundo online nos basamos en las opiniones de los extraños para averiguar si un vendedor de eBay está a la altura o vale la pena alojarse en una habitación de Airbnb. Añadimos nuestros datos bancarios a los sitios de compras en un abrir y cerrar de ojos. O compartimos nuestros datos personales en las redes sociales. Hacemos la mayoría de estas cosas sin pensarlo dos veces. Hasta que algo va mal.

“Ha llegado a su destino”. Todos estamos familiarizados con esas palabras tranquilizadoras de navegación vía satélite. Pero ¿y si el lugar al que se llega no es el destino que se ha programado?

Si su vehículo ha sido hackeado, eso es exactamente lo que podría suceder. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros pensamos que eso podría pasar?

Recientes brechas de seguridad y privacidad de alto perfil han comenzado a generar un efecto  negativo en esa confianza incondicional. Son un recordatorio de que en este mundo impulsado por los datos, no tenemos más remedio que pensar constantemente en los riesgos.

Lo que es más, como todas las cosas, desde nuestros frigoríficos y farolas hasta los coches e incluso ciudades enteras permanecen conectados, el riesgo de seguridad al que nos enfrentamos sólo se incrementa.

 

Encontrar un rayo de luz entre las nubes

Es evidente que las organizaciones necesitan mantener sus datos a salvo de los hackers. Después de todo, confiamos en ellas regularmente y con todo, desde nuestros datos bancarios a nuestro número de la Seguridad Nacional. Entonces, ¿cómo se sienten las organizaciones con esa responsabilidad?

En 2014, un estudio de BT identificó que tres cuartas partes de los responsables de la toma de decisiones de TI dijeron que la seguridad era el principal tema que les preocupaba sobre el uso de la nube para almacenar datos o ejecutar aplicaciones web. No es de extrañar. Cuando las redes en una sola compañía utilizan on-site, nubes públicas y privadas, incluso obteniendo una visión precisa, permitir solo una única y holística gestión y gobierno de los riesgos, y auditar los riesgos puede ser todo un esfuerzo.

Pero las cosas son cada vez más fáciles. Hoy en día, los CIOs inteligentes están empezando a combinar todos los servicios cloud de su organización en una sola nube -cloud of clouds- que puedan administrar y asegurar de forma centralizada. Esto les da una mayor visibilidad y control, y les ayuda a detectar los servicios de riesgo y reforzar su seguridad cómo y cuándo lo necesitan.

La confianza en la nube está aumentando y con razón: No una confianza incondicional, sino una confianza que se construye como la tecnología se ha desarrollado y ha probado todo lo que vale.

 

Pero, para que las organizaciones y sus clientes confíen realmente su futuro digital, todos y cada uno de nosotros en la industria de la tecnología tenemos que seguir ganándonos esa confianza. Hay que asegurarse de que la seguridad que ofrecemos mantiene el ritmo de los siempre cambiantes riesgos. En pocas palabras, necesitamos hiper-seguridad para un mundo hiper-conectado.

Puede leer la versión completa de este artículo “¿Hemos puesto demasiada confianza en la tecnología?” en la página de la Agenda del Foro Económico Mundial.

 

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